Despues de esa magnifica cena, nos fuimos con Fernando en la canoa hacia pantoja, ya en el Peru, para coger el dichoso barco. El pueblo como mucho de la rivera vistos atras son bastante pintorescos y todos posen un atractivo especial, este pueblo era uno de ellos, en el cual tuvimos que pasar 2 noche porque el barco no habia llegado todavia. Aqui no es que se tomen las cosas con tranquilidad, si no que la opción que hemos tomado nosotros es la de trasladarnos de la manera mas barata posible, por lo que estamos exentos de comodidades y otros lujos, lo cual nos brinda la oportunidad de codearnos con la gente de apie y sufrir en nuestras carnes todo lo que sufren ellos.
La estancia en Pantoja era simplemente de espera, en este pueblo como en otros de la rivera, no habia internet y las comunicaciones por telefono estaban bastante limitadas, hasta el punto de que si querias ir al unico ordenador del pueblo para conectarte a internet tenias que comprar un galon de gasolina para que un generador diera luz a toda la casa, por que hasta las 6 de la tarde en el pueblo no habia electricidad, y cuando la habia el internet estaba reservado a los soldados que trabajaban en la frontera, cosa que en estos pueblos los militares estan bastante bastante respetados.
La estancia en el unico sitio de hospedaje que habia en el pueblo dejaba mucho que desear , pero bueno, en cierta parte nos conformabamos con una cama para cada uno, y este sitio la tenia, lo que ocurre, es que tambien tenia ducha, pero habia o no habia agua en funcion de un ente misterioso que nunca llegue a saber cual era, la bomba, alguien que cortaba la llave de paso todos los dias por la mañana, la verdad es q no lo se, y los habitantes del pueblo tampoco, por eso en un momento que otro tuvimos que traer agua de un yacimiento que habia cerca del rio para ducharnos, y como veis en la foto, siempre con ayuda.
El codiciado barco se hizo de esperar, pero llego, llego a las 7 de la mañana, y ansiosos de meternos dentro para partir, nos dijeron que atracaria en el puelo hasta el dia siguiente porque tenian que descargar toda la carga, y al descargarla, cargar otra para trasladarla a Iquitos, y tal y como veis en las fotos, todo se hacia a mano, nada de gruas ni de historias de los puertos, mas que nada por que en el pueblo no habia ni puerto, solo la orilla del rio. Espectacular la manera de trasladar a los animales que nos iban a acompañar en todo el viaje, totalmente tercermundista.
Yo personalmente he llegado a controlar la ansiedad germinada por la espera. Cuando hablo de espera no es de unas horas, de medio dia, hablo de dias, he incluso tenias que asumir en el peor caso las semanas. Al observar a la gente de la zona te adaptas y adquieres en algunos aspectos su tranquilidad e idiosincrasia. Definitivamente chapo por nosotros por haber tomado las decisiones por nuestra cuenta solamente planeando de un dia para otro dejadonos llevar por la gente de la zona, chapo.
El barco partio a las 3 de la tarde del dia siguiente, y en este momento comienza la historia mas horrible y maravillosa que pasado nunca. Ante todo una experienza inolvidable.
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