Weno señoras y señores, despues de mas de una semana ya tengo la oportunidad de decir, FELIZ NAVIDAD, aunque por aqui todos los adornos navideños no se encuetran en el momento ni el lugar apropiado para llamarle ha esto navidad.
Me va a costar mucho reubicarme desde el principio de este viaje y me vais a perdonar todas las historias que el tiempo limitado de internet me haga eludir.
En el episodio anterior os conte algunas de las desventuras que pasamos en Coca, pero desde ahora reflexionado todo lo que nos ha pasado, pepinillos en vinagre Coca, para nosotros Coca solo fue un lugar de paso.
Por la mañana temprano y despues de haber dormido cojonudamente bien en el hotel, nos dispusimos a coger el barco que nos llevaba hasta Nuevo Rocafuerte, en donde nos enterariamos con mas certeza cuando saldria de Pantoja(Frontera de Ecuador y Peru)el barco hasta Iquitos. El viaje hasta Rocafuerte duro como unas 11 horas en canoa, con mucha paciencia, pudimos afrontar este tute de horas deleitandonos con los entrantes de la amzonia que ibamos a disfrutar y sufrir mucho mas adelante.
En Rocafuerte nos esperaba Fernando, un peruano recomendado por Jacob que nos acogio como un amigo mas para enseñarnos todo lo que pudiera de los alrededores de Rocafuerte en los dias que tuvieramos que estar esperando el barco.
Al llegar nos hospedamos en el unico hospedaje que habia en el pueblo,( le llamo hospedaje por que de verdad no sabria como definiros donde estabamos, estaba mas cerca de ser un refugio que un hostal, albergue o sucedaneo), alli conocimos a una alemana que nos ha acompañado en todo el viaje hasta Iquitos y a compartido todo lo que hemos vivido hasta ahora, Elke.
Nos levantamos por la mañana temprano habiendo pasado una noche un poco incomoda con el tamaño de toda la fauna variopinta que se podia encontrar en la cabaña, arañas, ratas, insectos de todo tipo, .... y fuimos a enterarnos que dia salia el barco desde Pantoja.
Tuvimos suerte porque todo se preveia para que el barco saliera al dia siguiente, cojonudo, entoces, teniamos todo el dia para visitar todo lo que pudieramos del parque protegido de Yasuní. Algo asombroso, fuera de todo lo que nosotros hubieramos podido ver antes, selva, pero selva de verdad, recorriendo esta el mayor tienpo en canoa, pescamos pirañas, nos dio mucho el sol, hicimos algunas incursiones en la selva a pie, bueno yo disfrute como un crio chico, un dia, como aqui dicen, a full.
Al anochecer planeamos comernos las pirañas que habiamos pescado. La acompañamos con yuca frita y arroz, todo buenisimo. Nos acostamos hechos polvo teniendonos que levantar a las 5.30 para que Fernando nos llevara a pantoja en canoa. De cualquier manera hay muchos detalles que se me escapan, pero todos estos dias en los poblados cercanos a la selva amanece a esta hora a las 5.30 y media hora antes todas las aves hacen el sufiente ruido para que no tengas que poner despertador por las mañana, el dia empieza para todo el mundo a las 6 de la mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario