viernes, 28 de diciembre de 2007

IQUITOS



Buenas tardes mundo!!!

Son las 5.30 aqui en Iquitos (Peru), y me dispongo a daros parte de las nuevas novedades que han ido sucediendo, patrocinados por atunes y jureles varios.

LLegamos a Mazan, cerca de concluir el trayecto final del barco hasta Iquitos. Nos bajamos porque el rio hasta Iquitos hacía una curva que podia ser facilmente eliminada, cogiendo un camino alternativo por carretera que nos hacia ahorrarnos un dia mas en barco, invirtiendo un tiempo de una hora y media, englobando, el tiempo que hechabamos en carretera montados en un motocarro (son unas motos con tres ruedas, donde atras se pueden montar unas 3 personas) que fue unos 10 minutos, mas una lancha rapida que en una hora nos dejaba en Iquitos para pasar la noche buena. Bueno no se si os habeis enterado muy bien de la pelicula, pero en mapa se ve bien clarito.



Toda esta parrafada describia un trayecto totalmente eficiente y efectivo. Al final se quedo en nada. Os explico. La gran mayoria de la gente se bajaban en Mazan el mismo dia 24 para estar con su familia en Iquitos, porque si seguian en el barco, al igual que nosotros, hubieran llegado el 25. Pecando de educados, cuando llegamos al pequeñito puerto improvisado, dejamos montarse a gente que supuestamente estaban esperando alla mas tiempo que nosotros. Creiamos que la democracia y el pedir la vez imperaba como en una pescaderia, si tener que hablar con nadie antes de. Pues para nada, fueron llegando lanchas llevandose pasajeros, y la ley que imperaba era la "tonto el ultimo". De tontos fue la cara que se nos quedo cuando la ultima lancha que pasaba, despues de casi 2 horas esperando, resulta que la habia reserbado el alcalde del pueblo, y al sobrarle sitio, metio de la gente que estaba esperando, a los que conocia. Ni el lenguaje callejero de Rafa, ni el regateo de Sergio ni mis resoplos desesperados consiguieron al alcalde dar su brazo a torcer. Conclusion: Tuvimos que pasar la noche buena en Mazan. Bueno, la verdad, es que no habiamos quedado con nadie ni en Mazan ni en Iquitos, pero imaginamos que Iquitos al ser mas grande podria tener muchas mas opciones de pasar una noche buena como las uno puede pasar en pedro antonio.



Nos quedamos en un hostal, que dejaba mucho que desear, los lavabos caidos y partidos, salia o no agua, bichos, no luz o si luz, ... bla bla bla.

Nos duchamos con agua, agua de verdad, no del rio, y salimos haber que nos ofrecia Mazan para pasar una la noche buena con nuestra pequeña familia improvisada.



De primeras Elke y Anne, las dos alemanas, no tenian Soles (la moneda peruana), tenian que cambiar dolares o euros, e informandonos, nos dijeron que teniamos que ir a hablar con Billy Joe, te cagas!!! Nada bueno podia sugerir este apodo o mote para un peruano. El hombre era un negociante que se veia que en pueblo se podia dediacar a cualquier cosa menos a picar piedra. Al final le sacamos a los euros y dolares un precio apañao y nos fuimos a comer. En nochebuena, papas con huevos, que os parece. Pues nos supo a gloria, por lo menos a mi, despues de 4 dias comiendo enlatados de atun que algunos resultaron ser jureles. Variedad, variedad.





Acto seguido nos tomamos unas cervecillas, en un sitio en donde uno de los borrachos de la noche nos la amenizo bailando y probocandonos algunas carcajadas de verguenza ajena, y otras de buena onda. Nos despedimos entre abrazos sudados unilateralmente de alcohol sabiendo que al dia siguiente teniamos que lebantarnos temprano para coger las lanchas que salian a partir de las 6 de la mañana. Yo me quede de casquera con Rafa hasta las 4.30, imaginaos con que cuerpo nos levantamos.



Mas tarde que temprano, llegamos al puerto, y no habia ninguna lancha, lo que si habia era una pequeña barquita con muy mala pinta. Tambien en la barquita habia un hombre que gracia a que hablaba, nos pregunto que si queriamos, el nos podria llevar con braquita. La desesperacion de el dia anterior transformo una indecision por el tamaño de la barca y sus condiciones, en un si. Os juro que al montarnos todos alli, as el equipaje, el agua, al empezar a andar, entraba, por fuera y por dentro. De verdad os digo que hubo un momento en que pense que alguno de nosotros terminariamos en el rio, pero el Rio AMAZONAS, no cualquier riachuelo de pueblo, el rio mas caudaloso del mundo, señoras y señores.




Y llegamos.

Iquitos, yo ya empezaba a verla como la ciudad prometida para los israelitas, como los marineros que acompañaban a Colon. Al final lo conseguimos.

Llevamos muchos dias sin ver civilizacion. Fue tan bien recibida como el hostal donde nos quedamos. Ducha, cama con sabanas, almohada, television, pastillas de jabon, un cuadro,..., unos lujos dignos de lo que eramos, guiris. Me jode decirlo pero es asi. El rollo de ir de tiraos quedo atras por unos dias.



Comimos la comida de nochebuena que no tuvimos, los globulos rojos apludian cuando las cerveza rozaba su gaznate y el estomago dio gracias en forma de erupto cuando en la comisura de los labios todavia quedaba algo de yuca. Nos lo mereciamos!!!

El primer dia fue relax. Bendito relax.

La luz de la mañana nos levanto con fuerzas para empezar un dia de expedicion por la ciudad. Nuestro destino, Belen. El barrio mas pobre y bonito de Iquitos, a mi gusto. Era una venecia con canoas y casas flotantes que en su conjunto mostraba una panoramica hacia cualquier sitio que miraras, preciosa.



Resulta ironico que algo tan bonito sea tan pobre, sucio y decadente, pero asi era.

Las mujeres lavaban la ropa en el tranco de la puerta, los niños juagaban en sus calles de agua, las miradas timidas de los habitantes se escondian del objetivo de la camara y otras se mostraban totalmente, tal y como eran, hermosas.

Un dia agotador nos llevo denuevo al hostal, en donde algunos en funcion de su cansacio prefirieron seguir el dia viviendo y disfrando experiencias exoticas, y otros ver nueve reinas en la tele de la habitacion. Lo bueno es que hay opciones.

Al dia sigiente el dia tenia nombre de despedida, Elke partia en barco hacia Leticia para ir a Brazil. La mañana se resumio en hacer cosas de cada uno por la ciudad para hacer tiempo hasta la despedida de Elke. Pude disfrutar por ultima vez de otra conversacion con Elke donde confirmas que la vida puede ser complicada pero muchas veces la felicidad no depende de la vida sino de ti. Muchas gracias Elke por haberte conocido.



Fuimos al puerto despues de despedirnos para averiguar de que manera podiamos salir de Iquitos, porque solo hay dos opciones o 5 dias en barco o en avion. Despues de informarnos mucho vimos que la mejor manera era de marchar en una avioneta de doce pasajeros, lo mas economico que hemos encontrado despues de un barco con los mismos lujos que en que vinimos, "cream de la cream". Destino Tarapoto, dia 31, pasar fin de años y de ahi dirigirnos a Trujillo y seguir todo el viaje por el Peru.

Todavia nos quedan 3 dias aqui en Iquitos, seguro que queda mucho por conocer. Si no nos comunicamos mas , FELIZ AÑO!!!

Un abrazo a todos de los tres.













miércoles, 26 de diciembre de 2007

EL BARCO (destino Iquitos)




Muchas veces no eres conciente de que estas viviendo una experiencia unica hasta que pasa el tiempo suficiente para valorarla y aprender de ella. Seguramente no ha transcurrido ese tiempo, y seguro que no podre describir todo al detalle, pero como he dicho en veces anteriores, os mereceis que lo intente, aunque la experiencia se sienta defraudada con mi explicacion. Seguro que vosotros no.

Todo se merecia una observacion exaustiva, pero la informacion era mayor que el tiempo que podias tener para asimilarla, por que al mismo tiempo estabas resolviendo algun percance estabas aceptando otro.

Sin divagar mucho voy a intentar ir al grano. Habiamos comprado nuestras amacas para dormir esa noche en el barco, y nada mas subir intentamos pillar uno de los mejores sitios de los 2 departamentos que tenia el barco, los dos exactamente iguales, la diferencia la determinaba la utilizacion de los mismos, uno era para carga y otro para los pasajeros, pero os puedo asegurar que al final todo estaba bastante confundido.



La carga podia llegar a ser de todo, pero en su mayoria predominaban las bananas, las gallinas, pavos, cerdos, vacas, ..., y los deferentes productos exoticos podia cargar cada uno de los psajeros que subia al barco, casi, cada 10 minutos. El barco nada mas salir iba haciendo paradas por toda la rivera recogiendo a nuevos pasajeros y con ellos nueva carga. Cuando hablo de carga no hablo de solo la pertenecias de cada uno de ellos, sino 6 cerdos, 10 gallinas y unas 20 ramas de platanos. Imaginaos eso durante 3 dias cada cuarto de hora. Os podeis imaginar como podia terminar el barco.



La gran mayoria de la gente que subia al barco formaban parte de las distintas comunidades que se encontraban en la selva de toda la ribera que formaba el rio Napo. Pequeñas o grandes familias esperaban en la misma orilla del rio o en diferentes playas que iba formando las aguas en su trancurso. Esta gente no daban mucha opciones al dialogo aun entendiendonos, e incluso no llegaban ni a responder, no se que prejuicios o diferentes formas de comunicacion podrian tener, pero era una caracteristica que se hacia mas presente a mediada que nos adentrabamos en la amazonia.




La primera noche con toda las novedades que nos proporcinaba las paradas del barco y el dormir en las amacas, estuvimos bastante entretenidos. Lo que es el dormir, unos durmieron mejor que otros, porque antes de disponernos a encaramarnos a las amacas estuvimos viendo en el trancurso de la tarde como el espacio vital que habiamos estado defendiendo toda la tarde, lo ibamos perdiendo poco a poco, a medida que la gente colocaba las amacas cada vez mas y mas cerca. Esa primera noche seguro que alguna parte de nuestro cuerpo terminaba en contacto con otra del vecino. El problema era que vecino te tocaba al lado, por ejemplo a Rafa le toco una mujer con su niño, a su izquierda estaba yo, a mi derecha sergio y a su derecha una alemana. Este orden la primera noche se conservo pero la segunda noche, en el trancurso del dia, directamente, es que no contabamos con ello.



Os cuento en terminos generales como era la distribucion del barco y la vida en el durante el dia. Abajo los cerdos, vacas y animales en general, con cantidades descomunales de bananas. Otro departamento exactamente igual arriba hasta rebentar de amacas, en donde a un lado se encontraba la cocina y al otro una pequeñita tiendecita donde el surtido no era muy variado que digamos. Fuera de este departamento pero en el mismo piso, se encontraban los baños y las duchas, con algunos camarotes, y arriba del todo una terraza a lo que le llamabamos terraza, pero lo unico que tenia de terraza era que daba al exterior, nada mas, eso llego a ser al segundo dia otro lugar para colocar mas carga.





Bueno, nosotros pillamos un camarote con dos camas en literas,donde Elke, la alemana, intento dormir la primera noche que paso el barco paso en pantoja sin zarpar, para no pagar hotel. De su experiencia supimos que el camarote, simplemente, no era una opcion para dormir, y os digo que Elke es bastante bastante dura. Las cucarachas y diferentes insectos de todo tipo pudieron infranquear su mosqitera y darle la noche. El camarote lo utilizamos para almacenar nuestro equipaje.




En el barco daban de comer. Por algo lo de la cocina, pero ya nos advirtió Fernando, que la la comida no era muy buena, y no era muy aconsejable que la tomaramos porque toda ella era cocianada con agua cogida directamente del rio, la cual, decia Fernando, ni aun hirbiendola, podia eliminar todas las bacterias que podian contener esas aguas. Aun asi, alguno comimos un poco de arroz, y otros su dieta dependia completamente de la cocina del barco. Habia sopas y otros platos, que la verdad no fueron muy variados, que directamente las calificamos como no comestibles.







La vida en el barco, a mediada que iban pasando los dias era bastante agobiante, llego hasta cierto punto, que para cruzar de una punta a otra del barco, para ir al baño, o a la cocina, o subir a arriba a echarte un cigarro, resultaba literalmente imposible por el departamento de las amacas, a no ser que fueras arrastrandote por el suelo con las diferentes cosas que te podias encontrar por ahi, meados de niños chicos, alguna gallina que otra suelta, y ecetera ecetera ecetera, cosa que no se limpiaba, y sabias que se quedaba ahi, para mezclase con todo el olor de 300 personas en 100 metros cuadrados durmiendo, cada uno de su padre y su madre para ducharse o no, (no habia muchas colas, por no decir ninguna, para ir a las duchas), el olor de todos los cerdos, gallinas, vacas y demas, cagando y meando durante 3 dias. Ah, por cierto no os lo he dicho, no habia puertas para aislar un departamento con otro, por eso lo del olor mezclado. En resumen, para bajar y cruzar al otro lado habia que ir por donde estaban todas la bananas y los cerdos, que alguno que otro tenias que saltar porque, o se escapaba y andaba por ahi, o agonizaba en el suelo.


Imaginaos el percal, y os prometo que me quedo muy muy pero que muy corto. De ahi, veias de que manera, la gente de alli, no es que tuviera que aceptar esa situacion, sino que lo tenian totalmente asumido y convivian con ello de una forma bastante normal.



Nosotros a medida que iban trancurriendo los dias nos ibamos haciendo mas a la gente que convivia con nosotros, y alguna mirada complice o alguna respuesta con gesto de sonrisa era correspondida mientras hacias realizabas alguna cruzada de guerra, para ir de un sitio a otro.




Soy consciente que para explicar todo esto, las experiencias sufridas y disfrutadas me abruman y no me dejan guiarme por ningun orden cronologico, estructural para describiros. Bueno ya me disculpe por ello al principio.



La segunda noche Sergio y yo, vimos claro el montar la tienda de campaña en la terraza, para no sufrir las consecuencias que tenia dormir en esa pocilga otra noche. De verdad, la calor, la humedad y la peste que se podia respirar alli dentro, en algunos momentos podia llegar al grado de ser vomitiba.




Nos costo montar una tienda que esta preparada para acampar en tierra, contruirla en metal, pero con algunas guitas de por ahi, y la ayuda de algun que otro pasajero lo conseguimos. Nos lluvio, pasamos un poco de frio, pero merecio la pena en comparacion con las historias que Rafa y los demas contaban de alli abajo toda la noche.


El tercer dia ya estaba el barco desbordado, de gente, cerdos, gallinas y demas. El ultimo dia fue el peor. Sergio y yo nos levantamos a eso de las 6 de la mañana porque nos pusieron dos gallos justo al lado de la tienda, oreja con oreja. El barco no paraba de parar, valga la redundacia, de meter incluso por la noche de meter de todo en el barco. por la mañana te podias encontras cualquier cosa a tu lado al despertarte. Imaginaros dos gallos por la mañana, con un sueño de cojones, kikirikeando a 20 centimetros de tu oreja durande 2 horas. Imposible conciliar el sueño.





La coincidencia de las fechas en las que estamos con la llegada a Iquitos el dia 25 de diciembre, hacia mas urgente la subida de la gente al barco, con incluso algun comentario de alguien de la zona, que decia que aquello no era normal.

Durante el dia, cada uno de nosotros matabamos la calor o la lluvia como podiamos. Entretenidos contadonos las batallitas que habia pasado uno la noche anterior, yo haciendo algun sudoku que otro, mas de uno se a terminado un libro y sobre todo, quedandonos perplejos mirando a los niños, lo impresionate y magnificado que podia ser la mirada hacia cualquier parte del barco y os aseguro que uno encontraba respiros de felicidad y bienestar deleitandose con la grandiosidad de la selva que teniamos a cada lado de nuestras cabezas cansadas haciendonos conscientes durante unos segundos de que estabamos en el amazonas. Obserbando cada caracteristica de las personas que nos rodeaba se convertia en cualidad cuando nosotros sufriamos de la misma manera las condiciones en las que estabamos compartiendo este viaje.




Yo rezaba por la mañana temprano para que las nubes ocultaran la calor del sol, para mi llego a ser muy agobiante, el sol. Las personas empezaron a invadir la parte de arriba (la terraza) para poner sus amacas, porque la parte de abajo ya estaba, como dicen aqui, a Full, e improbisaban con algunas tablas y lonas del barco, una carpa para cobijarse en la sombra del calor del sol, o en el mismo dia, de la lluvia.






Los dias se amenizaban, quedandome durante horas jugeteando con algunos animalillos exoticos que transportaban encima algunos de los pasajeros. Un cuy, unos monitos mas pequeños que amelio(el monito de Marco), las partidas de cartas al poker o la ronda, una cervezita que te podias tomar en algun pueblecito donde parabamos, acercandote en los dias de calor al tanque de agua para coger un cacharro, llenarlo y echartelo por encima con la toda la ropa, un momento para acordarte de la gente que quieres,...

Soy mas consciente escribiendo estas palabras que un tiempo de espera sufrido para llegar algun destino se puede convertir en una experiencia maravillosa he inolvidable. Creo que el tiempo lo confirmara del todo.

martes, 25 de diciembre de 2007

PANTOJA



Despues de esa magnifica cena, nos fuimos con Fernando en la canoa hacia pantoja, ya en el Peru, para coger el dichoso barco. El pueblo como mucho de la rivera vistos atras son bastante pintorescos y todos posen un atractivo especial, este pueblo era uno de ellos, en el cual tuvimos que pasar 2 noche porque el barco no habia llegado todavia. Aqui no es que se tomen las cosas con tranquilidad, si no que la opción que hemos tomado nosotros es la de trasladarnos de la manera mas barata posible, por lo que estamos exentos de comodidades y otros lujos, lo cual nos brinda la oportunidad de codearnos con la gente de apie y sufrir en nuestras carnes todo lo que sufren ellos.



La estancia en Pantoja era simplemente de espera, en este pueblo como en otros de la rivera, no habia internet y las comunicaciones por telefono estaban bastante limitadas, hasta el punto de que si querias ir al unico ordenador del pueblo para conectarte a internet tenias que comprar un galon de gasolina para que un generador diera luz a toda la casa, por que hasta las 6 de la tarde en el pueblo no habia electricidad, y cuando la habia el internet estaba reservado a los soldados que trabajaban en la frontera, cosa que en estos pueblos los militares estan bastante bastante respetados.



La estancia en el unico sitio de hospedaje que habia en el pueblo dejaba mucho que desear , pero bueno, en cierta parte nos conformabamos con una cama para cada uno, y este sitio la tenia, lo que ocurre, es que tambien tenia ducha, pero habia o no habia agua en funcion de un ente misterioso que nunca llegue a saber cual era, la bomba, alguien que cortaba la llave de paso todos los dias por la mañana, la verdad es q no lo se, y los habitantes del pueblo tampoco, por eso en un momento que otro tuvimos que traer agua de un yacimiento que habia cerca del rio para ducharnos, y como veis en la foto, siempre con ayuda.



El codiciado barco se hizo de esperar, pero llego, llego a las 7 de la mañana, y ansiosos de meternos dentro para partir, nos dijeron que atracaria en el puelo hasta el dia siguiente porque tenian que descargar toda la carga, y al descargarla, cargar otra para trasladarla a Iquitos, y tal y como veis en las fotos, todo se hacia a mano, nada de gruas ni de historias de los puertos, mas que nada por que en el pueblo no habia ni puerto, solo la orilla del rio. Espectacular la manera de trasladar a los animales que nos iban a acompañar en todo el viaje, totalmente tercermundista.

Yo personalmente he llegado a controlar la ansiedad germinada por la espera. Cuando hablo de espera no es de unas horas, de medio dia, hablo de dias, he incluso tenias que asumir en el peor caso las semanas. Al observar a la gente de la zona te adaptas y adquieres en algunos aspectos su tranquilidad e idiosincrasia. Definitivamente chapo por nosotros por haber tomado las decisiones por nuestra cuenta solamente planeando de un dia para otro dejadonos llevar por la gente de la zona, chapo.

El barco partio a las 3 de la tarde del dia siguiente, y en este momento comienza la historia mas horrible y maravillosa que pasado nunca. Ante todo una experienza inolvidable.