
Cada persona es una universidad.
Tras un calor veraniego en Trujillo, amanecimos en Huaraz con un frio invernal en chanclas y pantalon corto. Rapidamente al bajar del bus habia que cambiarse de ropa, por ejemplo, en el baño. Ya abrigaditos un hombre de los tantos que se te acercan en las miles de estaciones que hemos parado, nos llevo a un hostal, harto bonito, como dicen aqui. Habia gente de diferentes lugares del mundo y en general se respiraba un ambiente de buen rollo que hacia tiempo no veiamos en el viaje. Las conversaciones con los huespedes del hostal nos hicieron ver mas claro la posibilidad de adentrarnos en la cordillera blanca por nuestra cuenta, sin guia, cosa que habiendo visitado alguna agencia que otra, nos habian dicho que era imposible hacerlo. Que van a decir, ¿no?.
Ya estudiamos la posibilidad de hacer en el mismo dia que llegamos alguna rutilla por los distintos pueblecitos que habia en los alrededores. Llegamos reventados del viaje en bus a Huaraz, pero la urgencia de hacer cosas antes de irme saco fuerzas de cada unos de nosotros para aprobechar al maximo nuestros ultimos dias juntos.
La ruta elegida eran unos 5 km andando hasta un Wisaguayi. Para llegar alla habia que pasar por la estacion de buses en donde compre ya mi billete para Lima para dentro de 2 dias. La caminata fue tranquila. Ibamos siguiendo un camino paralelo a un rio, adentrandonos a las distintas aldeas en donde las mujeres de la zona realizaban sus quehaceres con el atuendo y vestimenta tipica de la region. Sombrero, camisa con revequita de lana, falda con vuelo hasta un poquito mas abajo de las rodillas, calcetines largos y unos zapatitos como los que se ponen las niñas de uniforme que van a los colegios privados. Eran dignas de ser fotografiadas, por lo que aqui teneis una muestra de algunas de la mujeres que se dejaron fotografiar en las mejores condiciones de luces y sombras. Frecuentemente, ibamos siendo parados por el camino por las mujeres para preguntarnos donde ibamos y ayudarnos en nuestra ruta, y en general tras cada pequeña conversacion el aire del lugar te recompensaba con una sonrisa y un aliento para subir unos metros mas.
Llegados a un punto del camino, empezo a llover, y como no ibamos muy preparados para la lluvia, decidimos tirar para abajo en uno de los combis que pasaban por alla cada media hora. La gran mayoria de las veces, los viajes en combi, no solian ser muy comodos, pero a su vez estabas sentado en primera fila de la realidad, en donde degustabas lo mas dulce y amargo de la gente de la zona.
Estabamos convencidos de que ibamos a subir a las montañas de la cordillera, y hablando con gente de la zona y del hostel, descubrimos la manera mas adecuada. Alquilar una tienda de campaña, 3 sacos de dormir, comprar comida para dos dias, un camping gas, dos ollas y algo de abrigo nos llevo toda la tarde y parte de la noche para reunirlo todo. Nos acostamos a eso de la 1 para levantarnos a las 6 de la mañana.
Ya con todo preparado teniamos que ir a coger un combi que nos llevara a Yungay, una hora y media. Desde Yungai pillamos un taxi que nos llevaba a la entrada del parque nacional, a unos 4000 metros de altura. Ya alli, tuvimos que pagar unos 50 soles para entrar al parque. Con esta entrada al parque uno tenia derecho a entrar y salir durante un mes, pero nosotros, en principio solo ibamos a pasar una noche. Lo vimos excesibamente caro pagar ese dinero por solo una noche. Despues de que el guarda del parque nos rebajara algo de dinero en la entrada y sopesaramos muchas cosas, despues de una media hora pensando decidimos entrar. La verdad es que despues de estar alli merecio la pena haber pagado ese dinero.
El dia estaba nublado, eran las 4 de la tarde y no tenia mucha pinta de despejarse, aunque las nubes nos deleitaban con algun claro de donde se entreveia timidamente algun pico nevado, anunciandonos en pequeñas dosis una muestra de todo lo que al dia siguiente ibamos a ver. Dos mamotretos de montañas representaban la entrada al parque desde donde varias cascadas dejaban caer sus aguas hascia el valle, por donde circulabamos nosotros con las bocas abierta. La entrada no decepdiono.
Despues de haber tenido que cambiar una rueda al taxi y hacer alguna parada que otra para obserbar el paisaje, finalmente el taxi nos dejo en un lugar digno de un cuadro de la sala de estar de cualquiera de nuestras abuelas. Un gran prado verde lleno de vacas por donde con suficiente fuerza pasaba un rio que regaba un valle rodeado de montañas que las nubes impedian ver. En el sitio perfecto, habia ademas una pequeña chabola echa de cuatro chapas que nos sirvio de refugio para la lluvia. Y para colmar la perfeccion, ademas, habia leña. Eso implicaba automaticamente fuego, calor y cocinar, aunque llevabamos el camping gas, me podeis confirmar que no es lo mismo. ¿A que no?.
Habiendo prendido el fuego, acto seguido pasamos a montar las tiendas de campaña antes de que anocheciera. Ya estando todo preparado para cuando llegara la hora de dormir, nos pusimos a hace la comida. Unos espaguetis que nos supieron a gloria. Bueno todo no fue tan de color de rosa. El humo que generaba el fuego nos hacia estar a unos centrimos del suelo porque este se llegaba a acumular en el techo y no dejaba respirar y escocia los ojos.
Estando a una altura de unos 4200 metros, a todos nos afecto el mal de altura, con dolores de cabeza que una simple aspirina no podia aliviar, ni el mascar hojas de coca solucino un problema con el que conviviriamos hasta bajar de la cordillera.
Tras una noche bastante incomoda por el frio y los dolores de cabeza, muchos habiamos dormido solo unas 3 horas para enfrentarnos a una caminata de unos 6 km, todo subida. La mañana amanecio nublada pero a las 2 horas se empezo a despejar y la cordillera nos recivio con sus mejores galas. Nuestras retinas se desbordaban en un angulo de 180 grados, necesitabamos girar las cabezas para equilibrar un paisaje que abarcaba los 360. Las camaras timidamente fotografiaban un pixel de todo lo que podria ser la imagen. Espero haber reunido los pixeles suficientes para mostraros una imagen mas o menos nitida.
La subida hasta la laguna 69, nuestra meta, se hizo complicada. Realizamos muchas paradas para descansar y muchos paisajes aunque repetididos a nuestras espaldas al avanzar 200 m se perecian otra penultima vision, cosa que para mi creo que siempre eran insuficientes.
Los caminos de subida se iban convirtiendo en pequeños riachuelos por los que teniamos que andar con un calzado adecuado, sino, calaba. La cercania cada vez se esperaba mas proxima, pero cuando terminabamos de subir una montaña creyendo que detras podia estar la laguna, nos encontrabamos con otro valle que a su vez tenia otra montaña que habia que subir para llegar a la laguna 69. No me pregunteis el porque de este nombre. Pregunte contadas veces a gente y no obtuve respuesta. Empezamos la caminata todos juntos, a medida que nos acercabamos al final cada uno iba a su ritmo, unos llegaron antes y un cuarto de hora despues ibamos llegando los demas.
La subida merecio la pena. Rodeada de montañas llenas de nieve, se encontraba una laguna completamente azul. No se la causa de ese color tan intenso, pero nunca habia visto nada igual. Increible.
Ya arriba, recuperando fuerzas, nos calentamos una sopa de sobre con el camping gas, y a la hora de estar observando esa maravilla, bajamos.
La bajada la hicimos en una hora y media, cosa que para subir creo recordar que invertimos cerca de cinco. Las piernas no respondian ya. Las dejabamos caer mientras andabamos hacia abajo intentado que nuestros pies posaran en un hueco estable, sin rocas, y la una seguia a la otra. Y asi hasta llegar a nuestro campamento, en donde recogimos rapidamente todo, cogimos el taxi que no subio el primer dia, y exaustos, llegamos a Huaraz.
Esa misma tarde se presentaba extresada. Habia que devolver el material, teniamos que hacer cuentas pendientes de dineros, descargar fotos, comer, y finalmente coger el bus para Lima, todo en un promedio de unas 3 horas.
La despedida era inminente y el momento se acercaba. Atras habiamos hecho pequeños avances de como podia ser la situacion con la marcha de alguno de nosotros, pero todo llegaba a quedarse siempre en un segundo plano muy lejano.
La ingenuidad en Venezuela, el calor humano en Ecuador, conversaciones confidenciales, el barco del amor, paisajes de reflexion, momentos para soñar con los ojos abiertos, piedra papel tijera, esos ojos verdes, tucume tucume tucume tucume tucume tucume, tranquilidad, te conocido lo suficiente para echarte de menos ahora y alli, aprender, un abrazo en una estacion, infinito sosiego, otro sudoku acabado, se me perdio el ipod, joder como te quiero tio, el juego de las ostias en las manos, y terminamos donde empezamos siendo mas nosotros...
Todo desbordo en una lagrima cuando me despedí de ustedes mientras subia las escaleras del bus. Creo que muchos entenderan de la pelicula la mitad, pero ahora empieza otra.
Creo que aprobe en la universidad de Rafa, y yo le di otro abrazo.
Sergio, lo sabes.
Un abrazo a todos. Proximo capitulo Chile. Con nuevos personajes, nuevas historias y nueva banada sonora, proporcinada por Elke, y un chileno que trabaja en un ciber.
deguirisporsudamerica continua en la misma pagina web, no cambien de canal.
patrocinado por cigarrillos caribe.
1 comentario:
Hola Frankie,
sounds like you had a great adventure and saw a lot of amazing things. I am in the south of Brazil and feel like I am in Europe because everything is so expensive and european, the beaches, the people and even the food. I am looking forward to travel up North and watch some capoiera and go crazy on the carnaval. Hope to see you again sometime.
take care
elke
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